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Paparazzi interjú Facuval

2008.09.19

 

“Mi hija India es un ángel”

 

Feliz por el buen presente de Vidas Robadas, y con un babero a mano cada vez que habla de su hijita, el gran galán rubio argentino responde a todo en un reportaje imperdible. La pelea por el rating, la competencia con ShowMatch, su dilatada vuelta al mundo en avión, sus proyectos para 2009, su feliz paternidad y los eternos rumores de separación de María Susini.

La entrevista transcurre en la antigua casa de Gran Hermano. En realidad, en lo que queda de ella. Porque Telefe la reconvirtió en un gran salón de fiestas, ubicado en Teleinde, los inmensos estudios que el canal posee en Martínez. En un rincón de lo que era una de las piezas, donde años atrás Eleonora y Gastón Trezeguet hicieron de las suyas, está sentado Facundo Arana (36), listo para responder a las preguntas de Paparazzi, y antes de soplar las velitas junto al resto del elenco por los 100 capítulos de Vidas Robadas. Una cifra nada despreciable, si se tiene en cuenta que el comienzo de la gran apuesta de Telefe para 2008 había sido turbulento, con ratings flacos que instalaron el rumor de que la ficción podía tener un final muy anticipado.

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Estoy orgulloso de formar parte de una ficción que sirve para que mucha gente se entere de que existe la trata de personas, y sepa en qué consiste y cómo funciona. La gente nos lo agradece por la calle”, es su primer comentario. “Habíaque ver si a la gente le interesaba sentarse en su casa todos los días una hora a ver un tema tan tremendo. Y fijate que no la careteamos con la historia de amor entre Bautista y Ana (N. de la R.: interpretados por Facundo Arana y Mónica Antónopulos), porque si bien está en la tira, no lo vendimos como lo principal de la ficción. Desde el primer momento se apostó por el golpe de impacto, un sartenazo en la cabeza para decir: ‘Señores, la trata de personas ocurre en la Argentina. Y vamos a contarlo’. La historia de amor es una historia más dentro del programa, más allá de que cada vez que la mirás a Mónica Antonópulos te quedás con la boca abierta mirando la pantalla”, agrega con énfasis.

–¿Qué porcentaje de este buen presente de Vidas Robadas le adjudicás a Claudio Villarruel, director artístico de Telefe, que bancó a la ficción pese a la caída del rating en las primeras semanas?
–De 0 a 100, la responsabilidad de Claudio Villarruel es 100 por ciento. En el año en donde Telefe está peleando codo a codo, décima a décima, el rating con Canal 13, que un director artístico haya decidido bancar esta novela es importantísimo. Porque tranquilamente podría haberla cambiado por un producto más liviano, que pueda ver todo el mundo. Incluso cuando en todos lados salieron a decir que la tira se levantaba, lo llamé a Claudio para saber qué había de cierto, y me respondió: “Voy a bancar a Vidas Robadas a muerte”. Y la bancó tal cual como estaba, sin modificar su esencia.

–¿Le tenías fe a Vidas Robadas en la competencia con ShowMatch?
–Sí, por supuesto. A lo largo de los años viví muchas veces esto de sentir que vas en una avionetita y de repente se te pone arriba la nave del Día de la Independencia. Pero no hay que olvidarse de que la televisión es un negocio.

Jorge Marrale (en la ficción interpreta al malvado Astor) no confía tanto en el rating que arrojan las planillas de Ibope (16 puntos para Vidas Robadas en septiembre). El sostiene que por el rebote de la calle el programa lo ve más gente. ¿Coincidís?
–No me animo a tratar de hacer números con la respuesta del público en la calle, porque ya el hecho de tener una tira de 16 puntos, quiere decir que hay 1.600.000 personas en Capital y Gran Buenos Aires que la ven. O sea que te vas a cruzar todo el tiempo con gente que mira el programa. Salir a contradecir a Ibope me parece una tontera, pese a que el rating siempre va a estar en discusión.

–¿Sos de preguntar por el rating cada mañana?
–Sí, así como también a veces pregunto cómo le fue a un equipo de fútbol cuando no pude ver el partido. Igualmente hoy en día, con el minuto a minuto siempre hay alguno que me avisa cómo nos fue. El tema del rating es absolutamente necesario. Y también es divertido ver una planilla. El tema es que hoy dejó de ser un secreto, porque antes las planillas las tenían sólo los productores, y ahora vas por la calle y te dicen: “¡Che, bien ayer, eh! Hicieron 17,3” o “¡le ganaron a Socias!”. Qué sé yo, es simpático…

–¿Te llena más como actor hacer una ficción como Vidas Robadas que otra como Sos mi vida?
–Son trabajos completamente diferentes e incomparables. Pero sí te puedo decir que como actor fue un desafío muchísimo más grande hacer Sos mi vida.

–¿Por qué?
–Porque la comedia es algo muy delicado de abordar, más allá de lo divertido que es hacerlo. Conlleva un riesgo enorme como actor. Y antes de hacer Sos mi vida tenía más transitada la novela tradicional. Me siento más cómodo con este tipo de ficciones como Vidas Robadas. Estoy más acostumbrado al drama que a la comedia.

2. kép

–¿El año que viene tenés ganas de volver a la comedia?
–Todavía no me puse a pensar en qué quiero para 2009. Es temprano para tomar decisiones.

–¿De 1 a 10, que tan celosa se puso María Susini, tu mujer, cuando hiciste la escena de sexo con Mónica Antonópulos?
–Cero, porque es mi trabajo.

–¿En qué quedó aquel proyecto de dar la vuelta al mundo piloteando un avión, a beneficio de Fundaleu?
–Sigue en pie. Los desafíos más difíciles son los más interesantes. Pero sé que ahora, además de fijarme en la realidad económica de la Argentina, tengo que tener en cuenta la realidad macroeconómica mundial, de la que no tengo la más pálida idea. Y gente que sabe del tema me aconsejó no hacer el viaje por ahora. En un primer momento sentí que se me desgarraba el alma, porque estábamos muy preparados para salir.

–¿Por tu cabeza no pasa la idea de tomarte un año sabático para disfrutar de tu hija?
–No, porque disfruto de mi hija las 24 horas, y mientras tanto trabajo. Como todo macho de su casa, salgo a trabajar para poder proveer lo que mi familia necesita, como lo hace cualquier hombre. Es verdad que protagonizando una tira me paso 12 horas por día grabando, pero vale la pena hacerlo. Y más cuando es por una ficción como Vidas Robadas.

–¿Cómo es India?
–Es un ángel. Y como le debe pasar a cualquier padre del mundo cuando tiene que hablar de su hija, te debe poner esta misma cara de felicidad. ¿Si soy un buen padre? Soy el mejor papá que puedo ser...

(fuente: Paparazzi)